Es curioso como desde todas la religiones, ya sean de corte judeo-cristiano u orientales, existe un precepto "destruye tu ego", tu no eres lo más importante, tu no eres el centro del mundo…etc, y claro, si te sientes así no hay nada mejor que la servidumbre cercana a la humillación y la disciplina militar impuestas por otros que ya "han destruido su ego" para alcanzar la pureza espiritual o humana.
Si analizamos la filosofía de ciertas comunidades terapéuticas para toxicómanos, podemos comprobar que para alcanzar la curación han de someterse a una disciplina rígida, con métodos que en algunos casos son humillantes, como escribe Jaime Rojas Bermúdez en su artículo "Drogodependencias. Un enfoque Sicodramático"
"Este tipo de abordaje está impregnado de la ideología de otras instituciones de tipo militar y religioso que en ese medio y con sus fines resultará efectiva. Trasladar estos métodos y sus finalidades a al tratamiento de las drogodependencias revela una concepción en la cual el fallo es a nivel volitivo. Este modelo vertical acentúa el desnivel entre equipo terapéutico y los pacientes incrementando la "dependencia" de la que se les quiere liberar".